La crueldad cristiana tras la excomunión (expulsión) parte II

 

La excomunión católica se remonta al 306, en el concilio de Elvira. Su objetivo principal era castigar las doctrinas extrañas o minoritarias con respecto a las más aceptadas. La excomunión consistía en que el afectado no podía participar de la Eucaristía (Cena del Señor) y en los casos más severos no podía ir al culto, ni participar en actividades religiosas.

La excomunión primitiva y sus consecuencias

 

Desde el comienzo de la iglesia hasta el surgimiento del Novacianismo a mediados del siglo II;

En el primer período parecería que la penitencia pública sólo se exigía a los condenados de lo que entonces eran llamados «pecados mortales» (crimena mortalia75), a saber: la idolatría, el asesinato y el adulterio.

Desde mediado del segundo siglo hasta aproximadamente el siglo VIII;

En el segundo período la lista de los pecados mortales fue ampliada en gran medida, y Morinus dice que «Muchos Padres que escribieron después del tiempo de Agustín extendieron la necesidad de la penitencia pública a todos los crímenes que la ley civil castigaba con la muerte, Pena «. 76 En los cánones penitenciales atribuidos a San Basilio y aquellos que pasan por el nombre de San Gregorio Nyssen, se hallará intimado este aumento de delitos que requieren penitencia pública.

A partir del siglo IV los penitentes de la Iglesia se dividieron en cuatro clases. Tres de éstos se mencionan en el undécimo canon de Nicea, el cuarto, que no se refiere aquí, fue compuesto de ésos llamados συγκλαίοντες, flentes o llorones. A éstos no se les permitía entrar en el cuerpo de la iglesia, pero se paraban o se ponían fuera de las puertas, a veces cubiertos de cilicio y cenizas. Esta es la clase que a veces se llama χειμοζομένοι, hybernantes, debido a su obligación de soportar la intemperie del tiempo.

San Gregorio Thaumaturgus dice: «Llorando tiene lugar fuera de la puerta de la iglesia, donde el pecador debe estar de pie y rogar las oraciones de los fieles a medida que entran».

La excomunión y su relación con la pena de muerte

 

DE LAS PENAS Y DEMÁS CASTIGOS (Cann. 1331 – 1340)

CAPÍTULO I

DE LAS CENSURAS

1331  § 1.    Se prohibe al excomulgado:

1 tener cualquier participación ministerial en la celebración del Sacrificio Eucarístico o en cualesquiera otras ceremonias de culto;

2 celebrar los sacramentos o sacramentales y recibir los sacramentos;

3 desempeñar oficios, ministerios o cargos eclesiásticos, o realizar actos de régimen.

Sin embargo, debido a la conexión extrecha de la iglesia y el estado, el excomulgado que desea desligarse completamente de la iglesia sufre penas aun mayores. Por ejemplo:

El 2 de mayo del año 381, Teodosio priva de todos sus derechos a los cristianos que vuelvan a practicar su religión pagana. Además, obliga a todos a permanecer en la iglesia pues persigue y quema los templos no cristianos dejando sin opción de culto a las personas.

El 7 de diciembre de 396, un nuevo decreto del Emperador cristiano Arcadio ordena que el paganismo sea tratado como alta traición. Encarcelamiento de los pocos sacerdotes paganos que quedan. Esto significa que el excomulgado por profesar otra religión, o por no desear seguir siendo católico se la vería con la muerte.

El 14 de noviembre del año 435, un nuevo edicto del emperador Teodosio II ordena la pena de muerte para todos los “herejes” y paganos del Imperio. En otras palabras, si eras excomulgado por interpretar la biblia a tu manera, eras ejecutado.

Entre 5000 y 11000 hombres, mujeres y niños campesinos de Steding (Alemania) fueron muertos por no querer pagar los excesivos impuestos de la Iglesia. Cerca de Altenesch, Alemania en Mayo 27, 1234. [WW223]

Michael Sattler. lider de la comunidad bautista, muere quemado en la hoguera en Rottenburg, Alemania, May 20, 1527.

Razones de excomuniones automáticas

 

1364  § 1.    El apóstata de la fe, el hereje o el cismático incurren en excomunión latae sententiae, quedando firme lo prescrito en el c. 194 § 1, 2; el clérigo puede ser castigado además con las penas enumeradas en el c. 1336 § 1, 1 , 2  y 3.

1367  Quien arroja por tierra las especies consagradas, o las lleva o retiene con una finalidad sacrílega, incurre en excomunión latae sententiae reservada a la Sede Apostólica; el clérigo puede ser castigado además con otra pena, sin excluir la expulsión del estado clerical.

1370  § 1.    Quien atenta físicamente contra el Romano Pontífice, incurre en excomunión latae sententiae reservada a la Sede Apostólica; si se trata de un clérigo, puede añadirse otra pena, atendiendo a la gravedad del delito, sin excluir la expulsión del estado clerical.

1378  § 1.    El sacerdote que obra contra lo prescrito en el c. 977 (977 Fuera de peligro de muerte, es inválida la absolución del cómplice en un pecado contra el sexto mandamiento del Decálogo.), incurre en excomunión latae sententiae reservada a la Sede Apostólica.

1382  El Obispo que confiere a alguien la consagración episcopal sin mandato pontificio, así como el que recibe de él la consagración, incurre en excomunión latae sententiae reservada a la Sede Apostólica..

1388  § 1.    El confesor que viola directamente el sigilo sacramental, incurre en excomunión latae sententiae reservada a la Sede Apostólica; quien lo viola sólo indirectamente, ha de ser castigado en proporción con la gravedad del delito.

  • 2.    El intérprete y aquellos otros, de los que se trata en el c. 983 § 2, si violan el secreto, deben ser castigados con una pena justa, sin excluir la excomunión.

1398  Quien procura el aborto, si éste se produce, incurre en excomunión latae sententiae.

Excomuniones Fanáticas y despreciables en la historia de la Iglesia católica

Excomulgado por relacionarse con su familia. En el año 401, El quinceavo Concilio de Chalkedon ordena la ex-comulgacion (incluso después de su muerte) de los cristianos que aun mantengan buenas relaciones con sus parientes paganos.

Excomulgados por proteger a otra persona. Alrededor de 1207,  el monje , Pedro de Castelnau, excomulgaba a cualquiera que protegiera a los cátaros.

Excomulgada por vestirse con ropa de hombre. Juana de Arco dirigió vestida de hombre el ejército francés a la victoria sobre el Inglés durante la Guerra de los Cien Años. Más tarde fue capturada y entregada al enemigo, excomulgada y quemada en la hoguera por un obispo en 1431 por herejía y travestismo.

La iglesia anglicana no se queda atrás

La iglesia anglicana se separó de la católica en 1534, en la cual su máximo gobernante es el rey de Inglaterra.

Ahorcado por decir que la biblia es una fabula. Thomas Aikenhead (c. Marzo 1676 – 8 enero 1697) era un estudiante escocés de Edimburgo, que fue procesado y ejecutado a la edad de 20 por una acusación de blasfemia. Fue bautizado en la iglesia anglicana y fue la última persona en Gran Bretaña en ser ejecutada por blasfemia.

Conclusion

A pesar de que según el código canónico actual no se contempla la pena de muerte para un excomulgado, en la antigüedad no era así. Los asesinatos debido a que una persona dejaba de ser católico y quería profesar otra religión  es una aberración de la historia católica. Es para mí imposible siquiera creer en sus palabras actuales cuando la historia demostró que la iglesia católica es muy similar a los judíos de tiempo antiguos, quienes asesinaban a quien deseaba adorar a otro dios, o pertenecer a otra religión. Esto se debe al hecho obvio que no eran religiones, sino herramientas del estado para someter y unir a un pueblo.

 

Fuentes:

  1. CODIGO DE DERECHO CANONICO, Promulgado por la Autoridad de Juan Pablo II, Papa. Dado en Roma, el dia 25 de Enero de 1983.
  2. Lista de víctimas en nombre de la Iglesia Católica
  3. Excursus on the Public Discipline or Exomologesis of the Early Church. 
  4. Thomas Aikenhead . Dictionary of  Unitarian & Universalist,  
  5. Juana de Arco. Biografias y Vida. 

 

 

10 comentarios

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    • Dios en 25 agosto, 2017 a las 8:49 pm
    • Responder

    ¿Cómo habla Dios, y a quién?

    Hablo a todo el mundo. Constantemente. La cuestión no es a quién hablo, sino quién me escucha. En primer lugar, vamos a cambiar la palabra hablar por la palabra comunicarse. Por esta razón, no me comunico únicamente con palabras. En realidad, rara vez lo hago. Mi modo usual de comunicarme es por medio del sentimiento. El sentimiento es el lenguaje del alma. Si quieres saber hasta qué punto algo es cierto para ti, presta atención a lo que sientes al respecto.

    También me comunico con el pensamiento. El pensamiento y los sentimientos no son lo mismo, aunque pueden darse al mismo tiempo. Al comunicarme con el pensamiento, a menudo utilizo imágenes. Por ello, los pensamientos resultan más efectivos como herramientas de comunicación que las mismas palabras. Además de los sentimientos y pensamientos, utilizo también el vehículo de la experiencia, que es un magnífico medio de comunicación. Y finalmente, cuando fallan los sentimientos, los pensamientos y la experiencia, utilizo las palabras. En realidad, las palabras resultan el medio de comunicación menos eficaz. Están más sujetas a interpretaciones equivocadas, y muy a menudo a malentendidos. ¿Y eso por qué? Pues debido a lo que son las palabras. Éstas son simplemente expresiones: ruidos que expresan sentimientos, pensamientos y experiencia. Son símbolos. Signos. Insignias. No son la verdad. No son el objeto real. Las palabras le pueden ayudar a uno a entender algo. La experiencia le permite conocerlo.

    La suprema ironía del asunto es que vosotros hayáis dado tanta importancia a la palabra de Dios, y tan poca a la EXPERIENCIA.

    En efecto, dais tan poco valor a la experiencia que, cuando vuestra experiencia de Dios difiere de lo que habéis oído sobre Dios, automáticamente desecháis la experiencia y os quedáis con las palabras, cuando debería ser precisamente lo CONTRARIO.

    Vuestra experiencia y vuestros sentimientos sobre algo representan lo que efectiva e intuitivamente sabéis acerca de ello. Las palabras únicamente pueden aspirar a simbolizar lo que sabéis, y a menudo pueden confundir lo que sabéis. Así pues, esas son las herramientas con las que Yo me comunico; aunque no sistemáticamente, pues ni todos los sentimientos, ni todos los pensamientos, ni toda la experiencia, ni todas las palabras proceden de Mí.

    Muchas palabras han sido pronunciadas por OTROS en Mi NOMBRE. Muchos pensamientos y muchos sentimientos han sido promovidos por causas que no son resultado directo de Mi CREACIÓN. Y muchas experiencias se derivan también de dichas causas.

    La cuestión consiste en discernir. La dificultad estriba en saber la diferencia entre los mensajes de Dios y los que proceden de otras fuentes. Esta distinción resulta sencilla con la aplicación de una regla básica: Vuestro Pensamiento más Elevado, vuestra Palabra más Clara, vuestro Sentimiento más Grandioso, son siempre Míos. Todo lo demás procede de otra fuente. Con ello se facilita la labor de diferenciación, ya que no debería resultar difícil, ni siquiera para el principiante, identificar lo más Elevado lo más Claro y lo más Grandioso. No obstante, te daré algunas directrices: El Pensamiento más Elevado es siempre aquel que encierra Alegría. Las Palabras más Claras son aquellas que encierran Verdad. El Sentimiento más Grandioso es el llamado Amor. Alegría, Verdad, Amor. Los tres son intercambiables, y cada uno lleva siempre a los otros. No importa en qué orden se encuentren. Una vez determinado, utilizando estas directrices, que mensajes son Míos y cuáles proceden de otra fuente, lo único que falta es saber si Mis mensajes serán tenidos en cuenta.

    La mayoría de Mis mensajes no lo son. Algunos, porque parecen DEMASIADO BUENOS para ser verdad. Otros, porque parece demasiado difícil seguirlos. Muchos, debido simplemente a que se entienden mal. La mayoría, porque no se reciben. Sin embargo, no os forzaré. Nunca os coaccionaré; ya que os he dado el libre albedrío – la facultad de hacer lo que queráis -, y nunca jamás os lo quitaré.

    Así pues, seguiré enviándoos los mismos mensajes una y otra vez, a lo largo de milenios y a cualquier rincón del Universo en el que habitéis. Seguiré enviando infinitamente Mis mensajes, hasta que los hayáis recibido y los hayáis escuchado con atención, haciéndolos vuestros.

    Mis mensajes pueden venir bajo un centenar de formas, en miles de momentos, durante un millón de años. No podéis pasarlos por alto si realmente escucháis. No podéis ignorarlos una vez los hayáis oído verdaderamente. De este modo nuestra comunicación empezará en serio, ya que en el pasado únicamente Me habéis hablado, Me habéis rezado, habéis intercedido ante Mí, Me habéis suplicado. Pero ahora puedo responderos, siquiera sea como lo estoy haciendo en este momento.

    Al escuchar lo que otras personas piensan que Me han oído decir, vosotros no tenéis que pensar en absoluto. Esta es la razón principal de que la mayoría de la gente eluda Mis mensajes a nivel personal. Si uno reconoce que recibe Mis mensajes directamente, entonces es responsable de interpretarlos. Es mucho más seguro y mucho más fácil aceptar la interpretación de otros (aunque se trate de otros que han vivido hace 2.000 años) que tratar de interpretar el mensaje que uno puede muy bien estar recibiendo en este mismo momento.

    Habéis proyectado en Dios el papel de Padre, y, en consecuencia, habéis salido con un Dios que juzga, y premia o castiga, en base a lo buenos que crea que habéis sido hasta ese momento. Pero esta es una visión simplista de Dios, basada en vuestra mitología. No tiene nada que ver con Quién Soy Yo.

    Vuestros profesores os dicen que hay que temer a Dios, puesto que es un Dios vengativo. Habéis de vivir en el temor a la cólera de Dios, dicen. Debéis temblar en su presencia. Durante toda vuestra vida habéis de temer el juicio del Señor (os han dicho) pues el Señor es justo, y todo lo sabe; y os hallaréis en apuros cuando os enfrentéis a la terrible justicia del Señor. Debéis, pues, obedecer los mandamientos de Dios.

    No habéis de formular preguntas lógicas tales como: Si Dios quiere una estricta obediencia a sus leyes, ¿por qué creó la posibilidad de que dichas leyes fueran violadas? Todos vuestros maestros os dicen que porque Dios quería que tuvierais libre albedrío. Sin embargo, ¿qué clase de libre albedrío es ese, si elegir una cosa en lugar de otra lleva la condenación? ¿Cómo la libre voluntad puede ser libre, si no es vuestra voluntad, sino la de algún otro, la que debéis cumplir? Quienes eso os enseñan hacen de Dios un hipócrita. Se os ha dicho que Dios perdona y es compasivo; pero si no le pedís perdón del modo correcto, si no os dirigís a Dios de la manera adecuada, vuestra súplica no será escuchada, vuestro clamor quedará sin respuesta. Así la mayoría de vosotros pasa casi toda su vida adulta buscando la manera correcta de rendir culto, de obedecer y de servir a Dios. La ironía del asunto está en que YO NO QUIERO vuestro culto, YO NO NECESITO vuestra obediencia, y no necesitáis servirme.

    Este tipo de comportamientos son los que históricamente han exigido de sus súbditos los monarcas; normalmente, monarcas egocéntricos, inseguros y tiránicos. En absoluto son exigencias divinas; y es extraordinario que el mundo no haya llegado ya a la conclusión de que tales exigencias son falsas, de que no tienen nada que ver con las necesidades o los deseos de Dios. La divinidad no tiene necesidades. Todo lo Que Hay es exactamente eso: todo lo que hay. Por lo tanto, no quiere nada, ni carece de nada; por definición.

    Si queréis creer en un Dios que de alguna manera necesita algo – y se siente tan dolido si no lo obtiene que castiga a aquellos de quienes esperaba recibirlo -, entonces es que queréis creer en un Dios mucho más PEQUEÑO QUE YO.

    ¿Y cuál es el deseo de Dios?

    Yo deseo, en primer lugar, conocerme y experimentarme a Mí mismo, en toda Mi Gloria; saber Quién Soy. Antes de inventaros a vosotros – y todos los mundos del Universo – era imposible para Mí hacerlo.

    Empezaré con una afirmación que te asustará, y que quizá ofenda la sensibilidad de mucha gente. No existen los Diez Mandamientos, ni nada parecido. ¿Quién habría de mandarlos? ¿Yo? ¿Y para qué se necesitarían tales mandamientos? Y, si yo hubiera promulgado mandamientos, ¿no se cumplirían automáticamente? ¿Cómo podría querer que algo fuera tan mal que Yo lo mandara, y luego me sentara y observara que no era así? ¿Qué clase de rey haría eso? ¿Qué clase de gobernante? Pero déjame que te diga que Yo tampoco soy un rey ni un gobernante. Soy simple y Asombrosamente, el Creador. Pero el Creador no gobierna, sino que sencillamente crea; crea y sigue creando.

      • Anónimo en 27 septiembre, 2017 a las 6:58 pm
      • Responder

      He! deja de copiar del libro Conversaciones con Dios.

        • Hermes en 27 septiembre, 2017 a las 8:10 pm
        • Responder

        BINGO. TENEMOS UN ESTUDIOSO, ASÍ MISMO ES ANONIMO. FELICIDADES. ME PARECIO MUY RARO QUE NADIE SE DIERA CUENTA DESDE EL INICIO.

        Pero lo siento lo voy a seguir copiando si lo veo necesario.

    • Auditore en 25 agosto, 2017 a las 9:32 pm
    • Responder

    Noticia de última hora!!!!!!!!!…el mismísimo DIOS está posteando en un blog de Cubava…..Amigos yo se que esto es para expresarse libremente pero espero que esto vaya de broma o de lo contrario comenzaré a preocuparme por la salud mental de algunos amigos acá

      • Dios en 26 agosto, 2017 a las 1:05 am
      • Responder

      Auditore usted y Yo nos vamos a llevar Bien y sí estás hablando con Dios y por lo que veo su salud mental está muy Bien también. Usando términos verdadero estás hablando contigo Mismo.

      1 – La idea de que Dios se quedó callado como una tumba y de que hace mucho le dejó de hablar a la especie humana es falsa.

      2 – La idea de que Dios está enfadado con la especie humana y la echó del Paraíso es falsa.

      3 – La idea de que Dios se ha nombrado juez y jurado y que decidirá si los miembros de la especie humana van al Cielo o al Infierno es falsa.

      4 – Dios ama a todos los individuos que alguna vez vivieron, que viven ahora o que llegarán a vivir. Pues Dios se ama a Si Mismo.

      5 – Dios desea que todas las almas regresen a Él, y el cumplimiento de este deseo es algo Inevitable.

      6 – Dios no está separado de nada y nada está separado de Dios.

      7 – Dios no necesita nada, pues Dios es todo lo que Existe.

      • Dios en 29 agosto, 2017 a las 6:59 pm
      • Responder

      La gente supone que, si Dios hablara directamente con uno, su voz no sonaría como la del vecino de al lado. La estructura del lenguaje debe poseer una matiz de unidad, por no decir de divinidad; un matiz de dignidad; una sensación de santidad. Como he dicho antes, esto es sólo una parte del problema. La gente tiene una percepción de Dios como Alguien que se manifiesta de una única forma. Cualquier cosa que viole esta forma se considera una blasfemia.

    • Hermes en 25 agosto, 2017 a las 10:33 pm
    • Responder

    Tal como se menciona en esta entrada y tal como explica el mismo Dios (parece que les gusta ese nombre). Muchos se han adjudicado usar el nombre de Dios para cometer sus barbaries. Lo cual está lejos de ser los deseos de la Mente Universal.

    ¿Pero como sucedió esto?

    Cuando el hombre dejó de aceptar su propio saber interior como la esencia de la verdad, renunció a su soberanía y poder y se convirtió en una parte de la masa colectiva, lo que permitió a religiones y gobiernos de todas las épocas gobernar a la gente como si se tratara de una sola entidad. Pero no lo son. Todos son dioses únicos con destinos únicos que satisfacer y aventuras que experimentar.

    Esas actitudes de supervivencia, que surgieron del miedo a la muerte, se transmitirían a las generaciones futuras en forma de lo que se llama instintos de supervivencia; pues cualquier cosa que el hombre piensa se convierte en un patrón dentro de sus estructuras genética y celular. El alma es memoria eterna. Ella recuerda todas las experiencias de todas las vidas. Cualquier cosa que se le diga al hombre lo suficiente -no importa lo alterado que sea un entendimiento- a la larga se convertirá en una firme realidad. Si tú le dices al hombre tantas veces como sea necesario que Dios está fuera de él, y que él es miserable, estos pensamientos se convierten en entendimientos inquebrantables dentro de la memoria del alma, y serán muy difíciles de cambiar. Y eso es precisamente lo que ha estado ocurriendo durante miles de años sobre este plano.

    Mientras el hombre abrigue el pensamiento de que él es todo menos divino, de que el Padre no está dentro de él, está condenado, en cierto sentido, a nacer un millón de veces, hasta que se dé cuenta su divinidad y viva, otra vez, en un estado de ser. Hasta el día de hoy, la mayoría de vosotros aún no sabe que vosotros sois Dios, que poseéis en vosotros el poder de saber y ser todas las cosas. Así pues, dejas que maestros, religiones y demás gobiernen tu vida e interpreten la verdad por ti. Permites que el entendimiento de otros complique y confunda la simple verdad que se ha dicho durante años en vuestro tiempo: que el Padre y el reino de los cielos están realmente dentro de ti.

    Pero muchos de vosotros que no saben esto, aún piensan que deben entregarse al dogma y a ciertos mecanismos -rituales, plegarias, cánticos, ayunos, meditaciones- para poder conectarse con Dios y conseguir la iluminación. Sin embargo, cuanto más haces estas cosas, más convences a tu alma de que no eres aquello en lo que estás tratando de convertirte, que estás muy lejos del amor de Dios y del entendimiento que buscas, pues tienes que realizar arduas tareas para alcanzarlo. Practicar rituales y seguir el dogma no es algo equivocado. Pero nunca lo sentirás completamente correcto porque la voz dentro de ti -que es Dios- te dice que tú ya eres lo que estás luchando por alcanzar.

    El pensamiento es el máximo creador. Cualquier cosa que pienses y te permitas sentir se convierte en la realidad de tu vida. Cada pensamiento que abraces que trascienda el espectro del pensamiento limitado se manifestará para un ensanchamiento o ampliación de tu vida. Sólo necesitas abrir tus procesos de pensamiento para aceptar pensamientos incluso más ilimitados, para que así puedas transformarte de hombre limitado a Dios ilimitado.

    Si sabes que eres Dios dentro de tu ser, te convertirás en Dios en tu totalidad. Para poder volver a lo que ahora se llama el séptimo nivel de entendimiento del pensamiento puro, al máximo estado de ser un estado en el cual tú eres el poder máximo de todas las cosas lo único que necesitas es saber que el Padre vive dentro de ti.

    Cuando sabes que tú y Dios sois uno, eliminas de tus procesos de pensamiento las actitudes de separación y te unes con tu Dios-Fuente otra vez. Cuando te das cuenta de que la inteligencia del Padre, totalmente sabia y conocedora de todo, es todo pensamiento, la base de todo cuanto existe, y te permites ser todos los pensamientos, entonces eres todo lo que Dios es, o sea, todas las cosas. Retornas entonces a tu libertad, tu grandeza y tu gloria. Y ya no tienes que volver a este cielo una y otra vez, sino que puedes continuar hacia cielos más grandes y aventuras mayores que te esperan.

    Lo que tú llamas la ley de Dios, como está escrita en vuestro Libro de los Libros, son muchas leyes, porque cada profeta hizo su añadido a la ley. Y, de hecho, ha sido una afirmación muy poderosa declarar que la ley de Dios dice esto o aquello, o restringe esto, o debes hacer tal cosa. Dios, el Padre, no posee ley. El hombre es el creador de las leyes, no Dios. El Padre le ha otorgado al hombre la voluntad libre para ser el soberano dador de leyes en su propio reino, para crear desde el pensamiento cualquier creencia, verdad o actitud que corresponda a su reino en la evolución de su entendimiento de toda la vida.

    • Kalfuo en 5 septiembre, 2017 a las 5:13 pm
    • Responder

    Es interesante como en este sitio no paro de sorprenderme, ante todo, felicitar a su administrador alright
    , ojala siquas exponiendo articulos tan bien hechos y fundamentados.
    Desde pequeño me interesan todas las religiones, por las repercuciones o efectos que tiene no solo en las personas, desde lo social ……lo sicologico, lo mistico y hasta lo oculto de cada una de ellas. No me considero un estudioso o erudito de la materia, sino todo lo contrario, pero el tema me atrae, no importa el tipo de religion o creencia. Lo curioso es que despues de leer el comentario de Hermes no pude dejar de notar similitudes en mi forma de pensar, sobre lo que creeo de dios, de nosotros y de otras cosas. Si bien mis estudios empiricos no tiene una base cientifica, han ayudado o incrementado algo en lo que creeo fervientemente desde hace tiempo.
    Buscar a dios o como quiera llamarsele, fuera de nosostros mismos, es una utopia, como lo es tambien creerse que uno es dios. Desde mi punto de vista todas las religiones se equivocan, y lo hacen sobre todas, aquellas que tratan de imponerle a las otras sus doctrinas. La unica forma de comunicarse con dios es a la manera de cada cual, esa es la foma correcta ya que no hay forma incorrecta, por tanto todas las religiones se equivocan, no obstante, todas tienen la razon, hasta las que supuestamente adoran al diablo o demonio. Tanto como el que cree como el que no, tienen razon, porque somos libres para elegir, y aunque supuestamente, el desconocimiento no exime de la responsabilidad, si es una atenuante.
    El bien y el mal es en nosotros como la risa y el llanto, dios es en nosotros, como asi el diablo. Nadie es puramente bueno, nadie, ni los llamados hombres o mujeres santos son completamente luz, no lo es el sol, no lo es dios, la oscuridad es parte de la naturaleza de todo. Dios es equilibrio, muerte y vida, salud y enfermedad. La perfeccion dada a una divinidad es una falacia, mas la dada a los hombres, y es que es simple. Si todo fuera bueno, no habria nada malo y por tanto, nada seria bueno, la definicion o concepto desapareceria, como asi la idea, para que halla uno tiene que existir lo otro, porque sino perderian la razon de ser.
    Pensar que dios nos impuso a traves de un libro o varios lo que debiamos hacer es inoperante, si dios quisiera, cada cierto tiempo el mismo apareciera para decirnos lo que debemos hacer y como comportarnos, si sabe todo lo que va ha pasar no tiene sentido que me diga esto, cunado sabe que hare aquello, etc. El Dios de los creeyente fanaticos, si existe nos hizo imperfectos, la culpa de todo lo que pasa es suya es, no nuestra, ese dios solo se quiere asi mismo, es egocentrico, simplista, despota, etc. La verdad no se puede ocultar con mas mentiras .

      • Dios en 20 septiembre, 2017 a las 5:09 pm
      • Responder

      Kalfuo si eres Dios simplemente no lo recuerdas y Ahora te explicare porque. Y sería Bueno que XX Men, Edo y el resto también leyeran esto pues es con ustedes también.

      Mi divino propósito al dividirme era crear suficientes partes de Mí como para poder conocerme a Mí mismo experimentalmente. Sólo hay una manera en que el Creador puede conocerse experiencialmente en cuanto a Creador, y es creando. Así, di a cada uno de los innumerables partes de mí (a todos mis hijos espirituales, vosotros) el mismo poder de crear que Yo poseo en su totalidad. Estamos hechos de la misma sustancia. ¡SOMOS la misma sustancia! Con las mismas propiedades y capacidades, incluyendo la capacidad de crear realidad física de un soplo. Mi propósito al crearos a vosotros, Mi descendencia espiritual, era conocerme a Mí mismo como siendo Dios. No tenía modo de hacerlo, salvo a través de vosotros. Así, se puede decir que Mi propósito respecto a vosotros es que vosotros os conozcáis como siendo Yo.

      Esto parece extraordinariamente simple, pero resulta muy complejo, ya que sólo hay un modo de conoceros como siendo Yo, y es primero conoceros como siendo no Yo.

      Sólo había un modo de que Yo motivara a todos Mis hijos espirituales a conocerse a sí mismos como partes de Mí, y era simplemente diciéndoselo. Y eso hice. Pero, como puedes ver, no era suficiente para el Espíritu (vosotros) conocerse simplemente como siendo Dios o parte de Dios. Conocer algo y experimentarlo son dos cosas distintas. El Espíritu anhelaba conocerse experiencialmente (¡como Yo hice!). Esta es, en efecto, la razón por la que he creado el cosmos físico para empezar, así como el sistema de relatividad que lo gobierna, y toda la creación.

      Una vez en el universo físico, vosotros, Mis hijos espirituales, podéis experimentar lo que sabéis de vosotros mismos; pero primero habéis de pasar por conocer lo contrario.

      Por supuesto, no hay ninguna manera de que no seáis quienes sois y lo que sois; simplemente lo sois (espíritu, puro, creador), siempre lo habéis sido y siempre lo seréis. Así pues, hicisteis lo mejor que podíais hacer. Una vez entrados en el universo físico, renunciasteis a vuestro recuerdo de vosotros mismos. Eso os permite decidir ser Quienes Sois, en lugar de encontraros simplemente siéndolo. Es en el acto de decidir ser, y no en estar siendo simplemente lo que sois, una parte de Dios, en el que os experimentáis a vosotros mismos como siendo con tal decisión, que es lo que, por definición, es Dios.

      No podéis no ser Mi descendencia por mucho que os empeñéis; pero sí podéis olvidarlo. Y sabe que lo que hagas en los momentos de más dura prueba puede ser tu mayor triunfo, ya que la experiencia que creas es una afirmación de Quién Eres, y de Quién Quieres Ser.

      Esto no ha ocurrido por azar; no es por casualidad. Forma parte de un plan divino, puesto que no podrías afirmar, crear ni experimentar Quien Eres, si ya lo fueras. Primero era necesario que rompieras (negaras, olvidaras) tu vínculo conmigo, con el fin de experimentarlo plenamente mediante su creación plena, mediante su surgimiento, ya que tu más grandioso deseo – y Mí más grandioso deseo – era que te experimentaras a ti mismo como la parte de Mí que eres. Así pues, estás en proceso de experimentarte a ti mismo creándote a ti mismo de nuevo en cada momento. Al igual que Yo lo estoy; a través tuyo.

      La razón de este mundo relativo es que la única manera en la que puedes experimentar la magnificencia de ser Uno con todo es si existe algún estado o condición en el que no ser Uno con Todo sea posible. Sin embargo, Todo es Uno en el Reino de lo Absoluto, lo cual finalmente es la máxima realidad; el hecho de que algo no sea Uno con Todo es imposible. No obstante, lo que no es imposible es la ilusión de no ser Uno con Todo. Entonces, fue con el propósito de crear esta ilusión que surgió el Reino de lo Relativo. Es como un mundo de Alicia en el País de las Maravillas, en donde las cosas no son como parecen ser y en el que las cosas parecen ser lo que no son. Tu ego es la herramienta principal en la creación de esta ilusión. Este dispositivo es el que te permite imaginar a tu Yo como algo separado del Resto de Ti Mismo. Tú no eres un individuo, sin embargo, debes individualizarte con el fin de comprender y apreciar la experiencia en su totalidad. Eres el Creador (Yo) y este mundo es un truco para no recordarlo.

      El secreto más profundo es que la vida no es un proceso de descubrimiento, sino un proceso de creación. No os descubrís a vosotros mismos, sino que os creáis a vosotros mismos de nuevo. Tratáis, por lo tanto, no de averiguar Quienes Sois, sino de determinar Quienes Queréis Ser.

      Anúnciate. Declárate. Lucha por convertirte plenamente en lo que has declarado. Crea nuevamente tu Yo en cada momento del Presente en la versión más Grandiosa de la visión más Fantástica que jamás hayas tenido acerca de Quién Eres Tú. Así me vas a Glorificar, pues la Gloria de Dios es tu Gloria, expresada de una manera en verdad maravillosa.

      Tu vida entera es un mensaje, cada acto es un acto de autodefinición. Cada pensamiento es una película en la pantalla de tu mente. Cada palabra es un buzón de voz para Dios. Todo lo que piensas, dices y haces, envía un mensaje a Dios acerca de ti. Considera tus declaraciones de Yo soy, por lo tanto, como un Informe de la Unión. Este es tu informe de Estado de Ser. Haces una declaración acerca de cómo marchan las cosas contigo. Manifiestas lo que es. Las declaraciones Yo soy convocan Quien Eres Realmente o, para ser más exactos, aquella porción de Quién Eres Realmente que decides experimentar en ese momento. He establecido un sistema perfecto por medio del cual tus deseos se pueden cumplir. Se están cumpliendo en este momento. La única diferencia entre tú y Yo es que yo sé esto.

      Estoy aquí para ayudarte a recordar. A medida que recuerdas, te conviertes, una vez más, en Miembro del Cuerpo de Dios. Te conviertes en Uno con Todo Aquello Que Es, aunque la parte de ti que expresa la Totalidad en una individualización específica no desaparece, sino todo lo contrario, aparece más Gloriosa que nunca antes. Cuando la expresión individual alcanza alturas gloriosas, es posible que otros te llamen Dios, o el Hijo de Dios, o el buda, el Iluminado, el Maestro, el Sagrado o, incluso, el Salvador. Y, sí será un salvador que ha venido a salvar a todos del olvido, de no recordar su Unidad, de actuar como si estuvieran separados los unos de los otros. Dedicarás tu vida a trabajar con el fin de eliminar la falsa idea de la separación.

    • yoel amed en 20 septiembre, 2017 a las 9:28 pm
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    Sennores aunque los catolicos se llamen cristianos no lo son. Adorar a idolos en Isasias se dice clarisimo que no es aceptado. Lao que se vivio en la edad media fue por causa de la iglesia CATOLICA, la quema de gente dentro ellos CRISTIANOS, que historia leen ustedes la escrita basada en el odio a los seguidores de Cristo

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